Si estás pensando en mejorar la estética de tu sonrisa con un blanqueamiento dental, te asaltarán una serie de dudas. Los pacientes que llegan a la clínica le trasladan a nuestro equipo médico una gran cantidad de preguntas con respecto a este tratamiento, pero la que más se repite es si realmente es efectivo. En el presente artículo te contaremos cuál es el método más recomendado por nuestro equipo médico a la hora de aclarar el esmalte dental, y qué consideraciones debes tener en cuenta al tomar la decisión de abordarlo.

¿Qué debes tener en cuenta a la hora de hacerte un blanqueamiento dental?

Tener una sonrisa bonita es una gran carta de presentación. Y es que la boca es uno de los primeros aspectos en los que nos fijamos nada más conocer a una persona. Por este motivo, muchos de nuestros pacientes optan por un blanqueamiento dental a la hora de tener una sonrisa más estética. Sin embargo, hay una serie de factores que debes tener en cuenta a la hora de decidirte a iniciar este tipo de procedimiento.

El primero de ellos es que la salud es lo primero que debes tener en cuenta a la hora de presumir de sonrisa. Por este motivo, no podrás iniciar un blanqueamiento dental en caso de que padezcas algún tipo de afección bucal -caries, enfermedades periodontales, etcétera-.

El segundo es que el blanqueamiento dental no es un proceso meramente estético, sino que es un tratamiento odontológico. Por este motivo, siempre debe ser supervisado y pautado por un especialista que asegure tanto la idoneidad del tratamiento como la correcta consecución del mismo.

Y, por último, debes saber que no en todos los casos el blanqueamiento es la solución a las manchas en el esmalte dental. Una vez hemos aclarado estas preocupaciones iniciales, podemos empezar a desgranar todos los detalles relacionados con este tratamiento.

¿Son todos los blanqueamientos dentales efectivos?

En primer lugar, debes saber que existen tres tipos diferentes de blanqueamientos dentales: